No dejes que el estrés se apodere de tu vida. Haz que no sea el que manda. Lucha contra el. !Sé fuerte!

No es para tanto. A continuación te muestro un recopilatorio de pequeños ejercicios con los que puedes tomarte un respiro y dejar que el estrés no sea un mandón. Y recuerda que en muchas ocasiones se debe al como nos tomamos las cosas de nuestra vida. Recuerda que un pensamiento tiene mucho poder, controla eso.

1. Empieza por sentarte con la espalda recta, todo lo que puedas dentro de tus posibilidades. Pon los pies en una posición plana sobre el suelo y que tus rodillas estén a la altura del centro de estos. Las manos colócalas en tus muslos, apoyadas sobre ellos.

2. Ahora, cierra los ojos y ten en cuenta la respiración. Inhalando por la nariz y exhalando por la boca.

3. Piensa en tu torso, céntrate en las costillas y ve tomando consciencia de la relajación de tu tronco.

4. Nota como trabajan tus pulmones y tu pulso se queda en un ritmo constante que puedes sentir. Ve cambiando la zona de tu cuerpo en la que te centras. Pasado por extremidades de una en una o de dos en dos. Notando como se están relajando poco a poco y pensando en esa sensación de relax. Donde empiezan a pesar mas de lo normal y da la sensación de no tener poder sobre ellas.

Recuerda tomarte unos minutos para hacer estos ejercicios. Puedes estar unos minutos con los ojos cerrados y una respiración normal nariz-boca pero siempre con tu mente centrada en tu cuerpo. Conexión muy importante para dejar de pensar en lo que te esta distrayendo durante todo el día y ahora no quieres que este presente. Solo tu y tu cuerpo.

Aquí están mis primeros 4 pasos para conseguir un rato para ti. ¡Espero que te ayuden!