OBJETIVO: Crear un clima de compañerismo e integración.

MATERIAL: Papeles pequeños.

DESARROLLO: El primer día del taller o curso, se le pide a los participantes que cada uno de ellos os escriba en un papel, su nombre, a que se dedican y alguna característica personal (como cosas que le gustan, etc). Una vez que todos los participantes hayan escrito su nombre se ponen en una bolsa o algo parecido y se mezclan todos los papeles. Después cada persona saca un papelito a la suerte, sin mostrarlo a nadie, el nombre que esta escrito corresponde al que va a ser su “amigo secreto”.

Una vez que todos tengan a su amigo secreto, se explica que durante el tiempo que vamos a trabajar juntos debemos comunicarnos con el amigo secreto de tal forma que éste no nos identifique. Que el sentido de esta comunicación es levantar el ánimo de una manera simpática y fraternal, hacer bromas (siempre y cuando estas no vayan a perjudicar a ninguna persona) reconocer sus aportes, hacer constructivas, etc.

Esto implica que vamos a observar a nuestro amigo secreto y todos los días debemos comunicarnos con el por lo menos una vez. Enviándole alguna carta o algún obsequio, lo que la imaginación de cada quién sugiera.

Para hacer llegar nuestro mensaje al amigo secreto, lo enviamos con otro compañero del taller o lo colocamos en algún sitio especifico en que sepamos que el compañero lo encontrará. Nadie debe delatar quien es el amigo secreto de quien.

El ultimo día de taller se descubren los amigos secretos. A la suerte, pasa algún compañero y dice quien cree él que es su amigo secreto y por que. Luego se descubre si acertó o no y el verdadero amigo secreto se manifiesta. Después a este le toca descubrir su amigo secreto y así sucesivamente hasta que todos hayan encontrado el suyo.